CERRAR

MORFEO

TEATRO

El Retablo
de las Maravillas

de Cervantes

porque cada uno es como Dios le hizo,
y aún peor muchas veces

ESTRENO: TEATRO PRINCIPAL DE BURGOS, 30 de enero 2016

FESTIVAL DE TEATRO CLÁSICO DE LUGO 2016

JORNADAS DE TEATRO DEL SIGLO DE ORO DE ALMERÍA 2016

FESTIVAL DE TEATRO CLÁSICO DE ALCALÁ 2016

FESTIVAL DE TEATRO CLÁSICO DE ALCÁNTARA 2016

FESTIVAL DE TEATRO CLÁSICO DE NIEBLA 2016

FESTIVAL DE TEATRO CLASICO DE LEON 2016

JORNADAS INTERNACIONALES CERVANTINAS DE TOLEDO 2016

FESTIVAL DE TEATRO CONTEMPORÁNEO DE BADAJOZ 2016

PROGRAMA CIUDAD EUROPEA DE LA CULTURA SAN SEBASTIAN 2016

FESTIVAL DE TEATRO CLASICO DE GETAFE 2017

JORNADAS DE TEATRO ESPAÑOL DE SAN ANTONIO TEXAS (USA) 2017

FESTIVAL SIGLO DE ORO DE EL PASO-TEXAS (USA) 2017

FESTIVAL DE TEATRO CLASICO DE CIUDAD JUAREZ (MÉXICO) 2017

tráiler

resumen

Compañía: MORFEO TEATRO

Dramatización y dirección: Francisco Negro

Comediantes: Francisco Negro, Mayte Bona, Felipe Santiago,
Adolfo Pastor, Santiago Nogués, Mamen Godoy
y con la participación protagonista de Joan llaneras, Premio Ercilla de Teatro, como Cervantes

EL JUEGO DE LAS APARIENCIAS,
CERVANTES DENTRO DEL GUERNICA DE PICASSO

El Retablo de las Maravillas que escribió Cervantes hace cuatro siglos, presenta una divertida sátira sobre las hipocresías de la España de la época. La trama nos muestra a los mandatarios de un pueblo, ante un Retablo vacío mostrado por unos cómicos, y aparentemente mágico por no enseñar nada a sucios de sangre o bastardos, simulan ver lo que no ven para demostrar que son "gentes de bien nacer". La disparatada sátira cobra dramatismo y se acentúa la acidez del discurso cervantino en un sorprendente y emotivo final.

Agrio discurso sobre la mediocridad de los gobernantes y la decadencia ética de la sociedad de su tiempo. Recoge, además del evidente Retablo de las Maravillas, una cuidada selección de fragmentos de diversas obras cervantinas que dan coherencia dramática al conjunto de la obra, como son La elección de los alcaldes de Daganzo, El juez de los divorcios, El coloquio de los perros, Pedro de Urdemalas y Don Quijote de la Mancha, al igual que aforismos, cartas y singularidades poéticas del autor. En la misma se destila el pensamiento cervantino en su dimensión más humanista, resaltando con crudeza anhelos y bajezas de la sociedad de su época, en claro paralelismo con la nuestra, y dentro de un juego de ilusiones teatrales que permite que el ácido discurso de Cervantes se exprese como metáfora de nuestros días.

Para el decorado del espectáculo se ha realizado una reinterpretación del "Guernica" de Picasso, en la que se muestra el famoso cuarto cubista pero vacío de personajes, como una gigantesca pared de fondo, y para que, en vez de la tragedia picassiana, dicha estancia sirva como espacio de conflictos para representar el drama cervantino del argumento de la obra. Así equiparamos a dos grandes de la creación en España, separados por 3 siglos, el viejo autor inventó la novela, una nueva forma de contar la realidad, el pintor el cubismo, una revolución que pretendía mostrar la esencia de las cosas, la realidad no aparente.

HOMENAJE A CERVANTES: A la figura literaria más universal que dieron nuestras letras, a un genio sin precedentes, que tras una azarosa, y a veces contradictoria vida, nos regaló los más bellos y profundos escritos de la lengua castellana sobre la condición humana, sobre el carácter de los españoles. Cervantes fue un hombre de su tiempo, de sólidas convicciones ante la decadencia de su época; murió viejo, pobre, y desencantado por el olvido en que le tenían sus compatriotas. Fue un hombre que creía en el honor, los principios y la justicia, en la importancia de ser honesto, de repudiar la avaricia, de tener un corazón noble capaz de denunciar los abusos de los poderosos y compadecerse de los débiles. Un hombre que criticó la rapiña en los negocios, el engaño, la prevaricación, la hipocresía, el premio a los necios y el olvido de los honrados, la envidia como pecado nacional. Un hombre que creyó en la ilusión de un mundo mejor y en la necesidad de pelear contra gigantes... un hombre de su tiempo, y ojala lo fuera del nuestro.

La prensa ha dicho...

El Correo de Burgos

diciembre 2015

Morfeo lleva a Cervantes a la barbarie del 'Guernica'

La compañía rinde homenaje a los ideales cervantinos con una selección de textos que servirán de «retrato de los pecados nacionales», con la obra de Picasso de fondo.

Cervantes salta a escena. Morfeo Teatro, la compañía dirigida por Francisco Negro y Mayte Bona, estrena el próximo 30 de enero una personal versión de El retablo de las maravillas... Un homenaje a los ideales del inmortal autor, un «hombre que creía en el honor, los principios y la justicia» y que murió «desencantado». En pleno año cervantino –se celebra en 2016 el IV Centenario de su muerte–, la compañía burgalesa, ha escogido el Guernica de Picasso como espacio de conflicto para desarrollar la conocida historia del entremés, con unos pícaros Chanfalla y Chirinos –«en clave picassiana», ‘arlequinados’ al modo de la época azul del pintor– dispuestos a hacer su mágica función sólo para los limpios de sangre.

«Queremos llevar a escena una síntesis del pensamiento humanista de Cervantes», explicó Negro, responsable de la dramaturgia y dirección del Retablo. «Queremos mostrar también su sentido crítico con la sociedad de su época, para que sirva de reflejo a la nuestra. Le mostramos reflexionando con ironía sobre los vicios de entonces, tanto de los de los gobernantes como de los de un pueblo que a veces no era todo lo ejemplar que debiera ser», detalló el autor del montaje, para quien el espectáculo compone un «retrato de los pecados nacionales, como la envidia o la avaricia.... «En ese cuarto cubista donde estaban los personajes de Picasso estarán ahora los nuestros. Hay un hilo conductor que nos lleva de un genio universal a otro... Cervantes se quedará estupefacto ante la ignorancia que va a contemplar... El embrutecimiento de aquellos que han de ‘guiar al rebaño’ lleva a la barbarie. Y el mayor símbolo universal de esta barbarie es la obra de Picasso».

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Julio Tovar

El Diario de Burgos

enero 2016

Morfeo pinta los ideales cervantinos en el "Guernica" de Picasso

Para la puesta en escena de "El retablo de las maravillas" la compañía echa mano del cuadro cubista eliminando a los personajes. La estética sirve para hablar de hipocresía, tragedia y bajezas de ayer y de hoy.

Como en el retablo más famoso de Miguel de Cervantes no hay actores, porque como pasa con El traje del emperador resulta todo un engaño, la compañía Morfeo Teatro ha decidido darlo forma con un Guernica desprovisto de personajes. La adaptación del entremés adopta como escenografía el cuadro cubista de Picasso, uniendo en una misma obra a dos genios para hablar de la hipocresía y la realidad no aparente. La reinterpretación del Guernica permite que «en vez de la tragedia picassiana, la estancia sirva como espacio de conflictos para representar el drama cervantino del argumento de la obra».

Con esa estética, la compañía de teatro clásico afronta un nuevo reto en el cuarto centenario de la muerte de Cervantes... Morfeo propone recuperar los ideales cervantinos con una sátira cruel que incluye varias textos del manco de Lepanto y, como nexo de unión, El retablo de las maravillas. La compañía utiliza fragmentos de varias obras buscando «reunir el pensamiento cervantino en su dimensión más humanista, resaltando con crudeza anhelos y bajezas de la sociedad de su época, dentro de un juego de ilusiones teatrales que permite que el ácido discurso de Cervantes se exprese como metáfora de nuestros días y para criticar la mediocridad de los gobernantes de su tiempo así como la decadencia ética de sus coetáneos, en claro paralelismo con la nuestra; pues, como el mismo denunciaba, ‘entre la virtud y el dinero, lo segundo es lo primero’.

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El Diario de Burgos

febrero 2016

¡Qué maravilla de Retablo!

El pasado 30 de enero fui a ver, en el abarrotado Teatro Principal de Burgos, la más que perfecta puesta en escena del Retablo de las Maravillas -sátira para los tiempos de ayer y los modernos-, originalísimamente adaptado, con bella escenografía y vestuario, dirigido y co-interpretado por Paco Negro, acompañado de Mayte Bona, pilares de la compañía Morfeo Teatro Clásico, que tantas alegrías vienen dando a los que buscan, en la maestría de estilo de las formas y letras antiguas, la enseñanza para los actuales y aciagos -tan denostados políticamente- momentos culturales.

No hace falta alabar, en absoluto, la nueva representación que esta consolidada y prolífica empresa acaba de sacar a la luz. Quienes les seguimos en todas sus puestas en escena sabemos que no nos van a defraudar. Pero esta vez al incluir en la trama, en vivo, la figura de Cervantes, magistralmente representada por ese gran actor que es Joan Llaneras, además de la inmejorable vis cómica de Felipe Santiago, Adolfo Pastor, Santiago Nogués y Mamen Godoy (de traca), quizá hayan logrado algo muy sutil, a su vez profundamente enraizado en el lema de esa compañía: “ars longa - vita brevis”, como es la enorme elevación que tiene la enseñanza a través de este género literario, con precisos ejemplos y respuestas, que, desde la historia tan real que se nos presenta, se obtienen a cuestiones sociales de nuestros días.

La crítica sardónica y cerval a la estupidez humana desarrollada en su trama, soberbiamente representada por toda la compañía, sirve para que todos pensemos -al menos en mi caso- que en esta corta vida existe un número infinito de majaderos, como lo prueba el momento político en el que estamos. Da ganas de llamar a escena a los jefes de filas de las entidades de interés público en la participación ciudadana porque están reflejando miméticamente las barbaridades que se describen en la obra. Mi enhorabuena al grupo teatral por conseguir que riéndonos, y mucho, veamos lo insustancial de necios actos político-sociales que solo la cultura remedia.

Pedro Del Barrio Riaño

perdidaenlosteatros.blogspot.com

marzo 2016

El retablo de las maravillas; acérquense señores,
¡este retablo es una maravilla!

"Con un texto maravilloso... donde la decadencia política, ética y moral de los ciudadanos y la gran importancia del juego de las apariencias para tener una vida digna se establecen como premisas...pudimos disfrutar durante casi dos horas de unas excelentes interpretaciones, con la guinda de la intervención del enorme Joan Llaneras, Premio Ercilla de teatro, como Cervantes...

Un final sorprendente que llega al espectador de una manera plena, redondeando aún si cabe el propio entremés del autor. Mención aparte merece la puesta en escena: con un escenario que resulta ser un Guernica sin personajes, se ha sabido dotar de personalidad a un elemento externo, pero en la mayoría de ocasiones imprescindible. No se la pierdan. No sólo no os decepcionará, sino que os encantará."

Jornadas de Teatro del Siglo de Oro de Almería

junio 2016

Morfeo Teatro trajo a la Alcazaba una 'maravilla' de retablo

Hasta el mismísimo Miguel de Cervantes saltó a escena anoche en el Conjunto Monumental de la Alcazaba. El autor más famoso de nuestra literatura se personó en su propia obra, gracias a Morfeo Teatro, que rindió homenaje a los ideales cervantinos con una selección de textos que fueron retrato de los pecados nacionales, en una divertida sátira sobre las hipocresías de la España de la época, que bien pueden sonar a las actuales. La obra es un recorrido por los grandes clásicos de Cervantes como La elección de los alcaldes, El Juez de los divorcios, Don Quijote... todos ellos conformando una misma historia con toques disparatados, divertidos y dramáticos. Morfeo Teatro trajo anoche una maravilla de retablo gracias al don actoral de sus protagonistas. Todos y cada uno de ellos estuvieron sobresalientes y el público supo apreciarlo y agradecerlo con una sonora ovación.

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Expansión

agosto 2016

'El retablo de las maravillas' triunfa en el Festival de Alcántara

Más de 1.200 espectadores llenaron las gradas del Festival de Teatro Clásico de Alcántara

La divertidísima y ácida sátira cervantina 'El retablo de las maravillas' puso en pie al público que llenaba las gradas del Conventual de San Benito. El agrio discurso sobre la "mediocridad" de los gobernantes y la decadencia ética de la sociedad de su tiempo que dibujó Miguel de Cervantes en sus entremeses adquirió total actualidad en Alcántara de la mano de Morfeo Teatro. Los más de 1.200 espectadores que llenaban las gradas del Festival de Teatro Clásico de Alcántara disfrutaron de la velada más divertida de la 32 edición, a juzgar por sus continuas risas y carcajadas, y vivieron con especial intensidad el monólogo final del actor Joan Llaneras, que encarnaba a Miguel de Cervantes. El trabajo de los actores Paco Negro, Mayte Bona, Felipe Santiago, Adolfo Pastor, Santiago Nogués, Mamen Godoy y Joan Llaneras encandiló especialmente a un público impresionado por la comicidad de la que impregnaban a los personajes.

La función que rendía homenaje al genio de las letras españolas fue, por tanto, un éxito rotundo que dejó un gran sabor de boca a un público que espera hoy con gran interés el espectáculo de clausura del certamen alcantarino.

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Último cero

octubre 2016

Morfeo Teatro Clásico presenta un corrosivo retablo cervantino

No es cuestión de descubrir a estas alturas de trayectoria dramática impecable, la brega y el denuedo mostrados por Morfeo, pero sí de observar cómo esta vez se esmeran en dos aspectos que ya apuntaban anteriormente, cual es la estética plástica y –sobre todo- la visión ácida, altamente corrosiva, de la sociedad española en 400 años, pues este retablo es tan clásico y barroco como cubista y actual. Y es que el título no debe llevarnos a engaño: tanto hay en este Retablo de las maravillas del tal entremés, amén de otros tantos ingredientes cervantinos, literarios y vitales, pues hasta el mismísimo don Miguel se persona en escena, justiciero deus ex machina, fustigador de endémicas corruptelas nacionales. Y a fe que no deja títere con cabeza...

Se dice del cubismo que es capaz de plasmar, en dos dimensiones y al mismo nivel, todas las caras de cualquier persona u objeto. Y así en este retablo podemos observar todas las facetas de los poderes -especialmente el político y el económico- que en él se representan y satirizan. Y hasta regodearnos en sus mezquindades y miserias, como a través de una suerte de prisma deformante valleinclanesco nada declarado, si bien ya apuntado desde su apuesta por una estética plástica barroca –atención al vestuario-, a la par que picassiana. Todo ello apoyado en un especial cuidado en la interpretación, marca de la casa, rematado por un contenido saludo final muy a lo Tadeusz Kantor. En suma: un buen espectáculo tan clásico como corrosivamente contemporáneo.

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Javier Gil Diez-Conde

Citeyoco

octubre 2016

Una obra atemporal y un retrato de Cervantes

Esta actual obra de Cervantes, escrita en el Siglo de Oro, no puede llegar en mejor momento ni de mejor manera. Francisco Negro nos presenta una obra compacta, en la cual, se ve la imagen de Cervantes su recorrido, su sabiduría y su lucha en esta sociedad por conseguir un fin moral a través del teatro y una trascendencia dramática... la estética se presenta bajo un manto de tonos grises y frente a una habitación cubista. Sorprendentemente se plasman las vanguardias del cubismo y el siglo de Oro, donde la esencia es la clave del significado del Guernica y las formas no son lo que parecen. Este paralelismo nos recuerda, por si la obra no era suficiente, lo actual que resulta este texto. Su composición vierte un guiño sobre las más recientes obras que recordamos en la sociedad, y a la vez, nos presenta una obra donde lo cubista se observa incluso entre los trazos de un gran entremés... Todo esto acompañado de una gran interpretación y dirección no deja indiferente. Si quieren disfrutar de una pieza fundamental en la literatura, buen teatro y a la vez ser testigos de los defectos de la sociedad actual, no duden en verla.

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Luna Longoria

ABC

noviembre 2016

El auténtico y el maravilloso Cervantes en el Teatro de Rojas

La compañía Morfeo rinde un excelente homenaje a Cervantes.

Morfeo ha sabido captar la esencia cervantina y ha hilado una dramaturgia interesante, entretenida, divertida, reflexiva, crítica y educativa, no se queda en el juego efectista, en el humor fácil para provocar la risa, sino que se compromete, reflexiona, critica, enseña y deleita a la vez. Ha captado perfectamente la ironía de Cervantes, su risa amarga, y la llevan a la acción, a la representación y consiguen una teatralidad que el mismísimo autor aplaudiría. En este collage teatral se pone de manifiesto la vigencia de la obra cervantina, puesto que se defiende la justicia y la honestidad y se censuran vicios de entonces y de ahora, como la hipocresía, la envidia, la mentira, la vanidad, la prevaricación o la ineptitud de los cargos públicos y su carácter interesado y la corrupción que generan y constituye su modus vivendi.

En estos tiempos en los que estamos acostumbrados a los espacios teatrales casi vacíos, donde se representan con muy escasos elementos, Morfeo tiene la genialidad de proponer una escenografía basada en Picasso y esencialmente en imágenes relacionadas con el famoso Guernica. La convivencia del universo del pintor cubista con los textos manieristas de Cervantes es perfecta, compone una estética contemporánea y crea una emoción cultural que supera las barreras del tiempo y del espacio, a la vez que produce un ambiente bello, cálido, emocionante y divertido. Es destacable la actuación del conjunto de actores y actrices, que componen un grupo equilibrado, si bien los arlequines, Francisco Negro y Mayte Bona, tienen una presencia más apreciable y vistosa. Así mismo, sobresale Joan Llaneras encarnando las figuras de Cervantes y don Quijote, pues su presencia supone una sorpresa en la obra y pone un contrapunto severo y sentencioso en la representación, a la vez que ilustra al público con la correcta y bella declamación del autorretrato de Cervantes, el discurso de la Edad de Oro del Quijote o la conocida exaltación de la libertad.

Es evidente que el espectador disfruta con la enorme comicidad de la obra que han tejido con los textos cervantinos y especialmente con el carácter caricaturesco e histriónico de los personajes que desfilan en las diferentes historias que se representan, y, agradecido, aplaude con entusiasmo el buen trabajo realizado. Celebrar el centenario de la muerte de Cervantes es esencialmente, fuera de otros folclores –que de Cervantes solo tienen el nombre-, hacer presentes sus obras, leerlas o representarlas. Morfeo así lo ha entendido, y su digno y bien pensado espectáculo bien puede recorrer La Mancha, España y el mundo honrando como se debe a uno de las autores más universales de la Literatura.

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Antonio Illán

Murciocio.es

noviembre 2016

Miguel de Cervantes llena de maravillas el Teatro Bernal

Delicioso espectáculo, con cuidada puesta en escena en la que destacaron dos elementos: por un lado, el recargado telón de fondo en blanco y negro, que no era sino una original revisión del Guernica de Picasso, y, por otro lado, el uso de siete candilejas que, a pie de escenario, servirían para reforzar el carácter clásico de la obra, marcar fantasmagóricamente los rostros de los personajes y contribuir a crear un irresistible ambiente de fantasía y ensoñación...

A la postre y en conjunto, la pieza, que se articularía mediante una estructura bipartita caracterizada en su primer tramo por su alegría y dinamismo y en su segunda mitad por su gravedad y trascendencia, no haría sino ofrecer un fiel reflejo de la trayectoria vital de su autor, quien, convencido de la nobleza humana, esgrimió la pluma para denunciar los vicios la sociedad de su tiempo con la esperanza de que así afloraran las virtudes de esta hasta acabar pobre, solo y decepcionado...

En cuanto al montaje, que no solo contó con una escenografía rompedora, brillantes juegos de luces, cuidado vestuario y acertados efectos sonoros, por encima de todas las maravillas que nos habría de mostrar destacaría el trabajo colectivo de un elenco de actores que, con Joan Llaneras, Francisco Negro, Mayte Bona, Felipe Santiago, Adolfo Pastor, Santiago Nogués y Mamen Godoy, supo captar la esencia de los personajes cervantinos y representarlos con toda la verdad que los concibió Miguel de Cervantes.

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Miguel Casas

El Gabinete de Kaligari

noviembre 2016

El Retablo de la Maravillas. Morfeo Teatro.
39 Festival de Teatro Contemporáneo de Badajoz.

Que el insigne manco fue un maestro en asaetear la vanidad mundana, la arrogancia insustancial (hoy denominada postureo), la fatuidad sin fundamentos (tan de actualidad en nuestra clase política), es algo que transmiten a la perfección los miembros de Morfeo Teatro, una de esas agrupaciones empeñadas (noblemente) en mantener vivo el verbo áureo y la carga de profundidad social de nuestros clásicos. Si en la pasada edición del Festival, la compañía nos regaló la mordacidad certera y la crítica ácida del lenguaje Quevedesco con su excelente "La Escuela de los Vicios", para esta edición la propuesta está basada en el cervantesco universo. El manco de Lepanto utilizó los "Entremeses" para fustigar con el látigo de un humor clarividente y satírico, las falsedades exteriores, la miseria cultural o la burda inteligencia de los estamentos mundanos y espirituales. En "El Retablo de las Maravillas" se juega con la apariencia, la convención social, el papanatismo de los gobernantes de hombres.

Los textos adaptados por Morfeo Teatro son de una actualidad doliente. Los dos cómicos que muestran a los jactanciosos gobernantes un retablo lleno de maravillas, que tan sólo pueden ver los que guarden las condiciones necesarias, nos remiten al "postureo", la mediocridad y la banalidad de nuestra clase política, pero domeñado por la palabra mágica del genio cervantino. Este "retablo" llega habitado de espíritu picassiano, donde vanguardismo y barroco se dan la mano El ojo "que todo lo ve" del Guernika , vaciado de personajes, preside la escena. Una suerte de sillas cubistas y un telón que en algunos instantes, jugando con la iluminación, nos remite al tenebrismo zuloagiano (apoyado por la iluminación de Jose Antonio Tirado).

El preludio es desarrollado por los protagonistas, ataviados como personajes de la "época azul" con reminiscencias de La Comedia del Arte, bajo un telón abocetado de influencias expresionistas y cierto trazo que remite las viñetas de Mingote. Los pecados nacionales que ya se entrevieran en "La Escuela de los Vicios", crecen y maduran a la sombra de la estulticia y el papanatismo de los personajes. Adquieren aspecto de esperpento valleinclanesco, remitiendo al famoso cuento de "El Traje Nuevo del Emperador", donde todos fingían lo que no veían para no ser señalados. Morfeo Teatro introduce al autor de los textos en las tablas como un personaje más, interpretado por Joan Llaneras (verbo cálido y dicción clásica), componiendo un personaje certero, pleno de matices. Llaneras ya recibió el premio Ercilla 2002 por interpretar al personaje del "caballero de la triste figura" en "El Viaje Infinito de Sancho". Mayte Bona y Paco Negro conducen la sátira con clara dicción y expresión corporal adecuada a los bufonescos personajes, vestidos de traviesos arlequines que juegan con la falta de sesera y las ansias de apariencia de los gobernantes.

"Por la calle del ya voy, se llega a la plaza del nunca", cita el personaje interpretado soberbiamente por Joan Llaneras. He aquí la magia cervantesca. Su hiriente actualidad. Su flagrante contemporaneidad representada en la fisicidad de los cargos electos. La comicidad de Felipe Santiago, la esperpéntica plebeya con aspiraciones interpretada por Mamen Godoy o las eficientes perfomances de Adolfo Pastor y Santiago Nogués (vestidos por Gabriel Blesa) completan el poker de vanidades mundanas.

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El Comercio

marzo 2017

Vicios y mediocridades intemporales

Morfeo Teatro unió en el Jovellanos a Cervantes y Picasso con 'El retablo de las maravillas', que gozó del aplauso del público.

En torno al entremés que Miguel de Cervantes tituló 'El retablo de las maravillas', Morfeo Teatro puso ayer en la escena del Jovellanos la adaptación que de la misma ha realizado Francisco Negro, quien también la dirige e interpreta a uno de los comediantes en liza, incluyendo entre los personajes al propio Príncipe de los Ingenios, el cual asiste un tanto estupefacto a las peripecias de los seres nacidos de su creación. Tomó el cuerpo de Joan Llaneras, el actor que ya en 2002 obtuvo el Premio Ercilla encarnando a Don Quijote.

La función acabó mostrando, en clave de humor ácido, satírico y crítico, los vicios y mediocridades de una España intemporal, cuyo reflejo se advirtió tanto en las líneas barrocas del vestuario como en la escenografía cubista que puso como telón de fondo el cuadro de Picasso, el 'Guernica', desprovisto de sus figuras y acogiendo las vicisitudes de la trama teatral.

Ayer y hoy, prolongando características de nuestras malas costumbres, de la hipocresía a la envidia y la vanidad, deteniéndose particularmente en la estulticia de aquellos que detentan el gobierno público... La obra se desdobla en una primera parte más jocosa que se estructura mediante el entremés, dejando para la segunda las consideraciones más serias, llegando a un monólogo final en el que Cervantes explica sus razones. Un Juan Llaneras impecable. Francisco Negro y Mayte Bona incorporan a las figuras principales, Chanfalla y Chirinos, con gracia de arlequines. Muy bien secundados por la comicidad de Felipe Santiago, una hilarante Mamen Godoy -pueblerina con ínfulas, que los pecados habitan en las alturas y en las bajuras- y Adolfo Pastor y Santiago Nogués. Risas y azufre que Cervantes tejió hace 400 años y que continúan en nuestra orilla. 500 espectadores lo disfrutaron y lo aplaudieron.

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Alberto Piquero